jueves, 28 de julio de 2011

«Recalculando» (Viaje a Miami y Cartagena de Indias. Y 2.)

Era la primera vez que utilizaba un navegador o GPS o «Juanita»como al final bautizamos a aquella voz que nos guiaba por las calles de Miami.
            La cosa parece sencilla. Le dices dónde quieres ir y Juanita va dando las indicaciones oportunas para acometer tal recorrido, pero claro, primero tienes que grabarle la dirección exacta.
            La voz del aparatejo y su funcionamiento resulta una maravilla:
            ─A una como dos millas gire a la izquierda ─y allá que íbamos nosotros apoyados por la imagen de la pantalla que señala cada una de las calles)
─Por esta no. Por aquí tampoco…
─¡A cero coma dos millas gira a la izquierda.
─La próxima ¡seguro!
─¡Recalculando!
─¡Me cahis en la mar! ─me engañó la concepción del espacio y la diferencia entre las millas y los metros, ¡que Juanita es yanqui y mide en millas!─ Era la siguiente.
Por suerte para nosotros no pasa nada. Juanita es realmente eficiente. De manera automática es capaz de recalcular nuestra posición y ofertarnos otra ruta para llegar a nuestro destino.
─¡A cero coma seis millas, gire a la derecha y manténgase a la izquierda!
─¡¿Cómo?! ¿Qué dijo? ─el resto de la tripulación se ríe en intenta razonar la orden.
Cuando paso el desvío y escucho la palabrita «¡Recalculando!» comprendo mi error. No hice lo que debía. Pero no importa, el dichoso aparatito nos da otra opción.
─¡A dos coma dos millas, gire a la izquierda!
¡Bien!, esta vez estoy concentrado. He mandado a callar a todos los navegantes adjuntos y mis cinco sentidos están con Juanita.
─¡A cero coma dos millas, gire a la izquierda y manténgase a la izquierda.
¡Ay la leche! Creo que lo he entendido giro a la izquierda ─por esta no, la siguiente─ y me voy al carril de la izquierda. El momento es de tensión. ¿Lo hice bien?
─¡Llegando al destino por la izquierda!
─¡Bieeeeeen! Lo logramos.
Toda una experiencia esto del GPS. Un par de semanas más y hasta nos hubiéramos comprendido. Ahora es momento de que nosotros también recalculemos y nos vayamos a la cama.

5 comentarios:

  1. Envidia que me dan del pedazo de viaje que se han dado. Otro (uno de tantos) de los que tengo programados. ¡¡Bienvenidos!! Lo de Juanita, que yo a veces la he subido en el coche conmigo pero en Madrid, es la monda. ¿Qué acento tenía? ¿Mexicano? ¿Cubano?,... me lo puedo imaginar. Me ha gustado mucho tu texto.

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  2. JAJAJA!!! Qué bueno, me los puedo imaginar a los seis (perdón siete con Juanita!!) por esas amplias carreteras sin a penas señalización de EEUU. Cuñi.

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  3. DIVERTIDÍSIMO, me imagino que las risas dentro del coche serían sonoras.

    CArmen

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  4. ¿Te das cuenta paisano?, al final una mujer "juanita la metálica" te dice por donde tienes que tirar... ¡pabernosmatao! Ha tenido que ser el despepite total...
    Y yo, aquí, gozando de la "panzaburro", pa que por lo menos tengas algo que envidarme... je je...

    Anónimo totá

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  5. MIGUEL ANGEL: Todo en Miami tiene acento cubano. Fue muy divertido.

    CUÑI: ¡¡¡de risa!!! Alguno de los presentes hasta pidió uno para ir de un lado al otro del Puerto, jajaja.

    CARMEN: mucho, y algo de stress para el conductor ya que todos sabían qué desvío era...una vez pasado, claro.

    ANÓNIMO TOTÁ: En La Orotava estamos igual...¿Será el mismo burro?

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