Cuentan las viejas historias que, entre los brillos nocturnos del cielo, entre las estrellas más duraderas y viajando entre las más fugaces, siempre se encuentran los más increíbles y formidables sueños que las personas imaginan.
Anoche Luis, entre sus oníricos pensamientos, te añoró. Lo hizo reviviendo la última vez que os visteis, sentados uno frente al otro, hablando, riendo y compartiendo aquellas pequeñas historias sin importancia.
Ha pasado un año, quizás dos, y las noticias que sabe de ti son escasas: algún mensaje, alguna llamada fugaz, un vago recuerdo de tu risa o tu canto... Hoy el recuerdo se hizo más tangible. Recordó los escasos momentos vividos, los pequeños minutos disfrutados y, sobre todo, recordó alguna mirada cómplice que, en sus sueños, querían tener otros significados.
Hace tiempo que no te ve. Hace tiempo que no comparte la sensación que provoca tu presencia, por eso soñó: te extraño.
Me tienes mas cerca de lo qeu crees. Te quiero cartucho
ResponderEliminarJajajajaja, yo también Cartucha.
EliminarMe gustó mucho. Tiene poesía, encanto y nostalgia. De eso están hechos los sueños.
ResponderEliminarEso... ¡se lo dirás a todos!
ResponderEliminarA casi todas jajaja
EliminarGuille demasiado romanticismo para el calor que está haciendo;pon más morbo please...jajaja
ResponderEliminarA lo mejor en el próximo
Eliminares cierto...la vida pasa tan deprisa que a veces no nos deja tiempo ni para disfrutar de un buen dulce...y a veces se echa de menos...(habría que retomar viejas costumbres...en fin...).
ResponderEliminarCierto lo que dices, se nos va el tiempo... y muchos quedamos esperando.
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